Responsabilidad de las instituciones financieras en los contratos de depósito en cuenta corriente, a término y de ahorros

Por: Juan David Pérez M.

Recientemente, la Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en Sentencia SC 5176 del 18 de diciembre de 2020, estableció las reglas de responsabilidad objetiva de las instituciones financieras frente a la sustracción fraudulenta de los dineros depositados por los clientes.

En el pronunciamiento, la CSJ señaló que la atribución de responsabilidad observa principalmente la obligación especial de precaución, diligencia y cuidado que le es exigible a las instituciones financieras en su calidad de profesionales, máxime si se considera que tienen a su cargo la custodia y administración de recursos captados del público.

En efecto, precisó la CSJ que el criterio rector para determinar la responsabilidad es la denominada teoría del riesgo, con fundamento en la cual, quien desarrolla una actividad potencialmente riesgosa, se encuentra llamado a indemnizar los daños que ocasione en el ejercicio de su actividad, sin que se requiera calificar la diligencia y cuidado de su actuar. En todo caso, puntualizó que no todas las actividades desarrolladas por las instituciones financieras pueden catalogarse como peligrosas.

En el caso particular, se determinó que “tratándose de la inobservancia de sus obligaciones como depositario (o como administrador sucedáneo de esos depósitos, que es lo que sucede en este caso), se justifica plenamente la aplicación de un régimen de responsabilidad objetivo en contra del ente bancario, aun cuando la infracción negocial no se materialice a través del pago de un cheque falsificado o adulterado”.

Lo anterior, supone que, si se materializa el riesgo inherente a la actividad, la llamada a asumir la responsabilidad sea la institución financiera. Por lo tanto, para la determinación de la responsabilidad, no se admite ninguna consideración relacionada con la probidad, diligencia y profesionalismo que pudo haber empleado la institución financiera.

Sólo se excepcionan los casos en los cuales resulte posible determinar que la materialización del riesgo, sustracción de dineros depositados, es atribuible causalmente de manera exclusiva o parcial, al titular del depósito. Ejemplo. Cuando el cuentahabiente pierde su tarjeta débito, y en ella tiene escrita su clave transaccional, facilitando que quien la encuentre, realice un retiro a través de la red de cajeros automáticos.

Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil, Sentencia SC 5176 – 2020. Radicación No. 11001-31-03-028-2006-00466-01, Magistrado Ponente: Luis Alonso Rico Puerta.

https://cortesuprema.gov.co/corte/wp-content/uploads/2021/01/SC5176-2020-2006-00466-01_.pdf


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